Después de casi cincuenta años en la profesión de abogado, los últimos treinta y cinco liderando dos despachos de éxito como Olleros Abogados y más tarde Andersen, el próximo 1 de enero Jaime Olleros dejará la primera línea de la abogacía de los negocios.
Olleros dejará de estar presente en el día a día de Andersen en Españacomo presidente y consejero delegado del Consejo de Administración de Andersen en España, aunque de momentomantiene sus responsabilidades como como miembro del ‘Global Board’ de Andersen Global, donde está presente en varias comisiones.
Este proceso de sucesión se viene gestando desde noviembre del 2019 para no dejar ningún elemento a la improvisación y asegurar un relevo generacional sin traumas y volcado en seguirempujando el crecimiento de Andersen en nuestro país.
“En esa fecha se configuró el Consejo de Administración del despacho y a partir de su puesta en marcha en enero del 2020 se pusieron en marcha otras actividades. De hecho, el propio Consejo elegía el pasado mes de septiembre a los dos nuevos socios directores que liderarán la firma desde enero”, explica.
Junto a Olleros, integran ese órgano los valencianos Ignacio Aparicio(consejero y secretario), Benjamín Prieto, Joaquín Ureña y José Vicente Morote, este último en la oficina de Madrid, como los también consejeros Alfredo Aspra e Íñigo Rodríguez-Sastre. Ahora tendrán que elegir un nuevo presidente.
Dos de estos consejeros, Jose Vicente Morote, experto en derecho público y regulatorio e Iñigo Rodriguez-Sastre, experto en arbitraje y procesal, serán los codirectores de Andersen en España. “Estos últimos cuatro meses han servido para trabajar conjuntamente con ellos de cara a que la transición fuera nada traumática. Creo que hemos acertado con su elección en este nuevo salto del despacho”, apunta Olleros.
En la actualidad, Andersen, que acortó el nombre a su origen más antiguo, está formado por 245 profesionales en sus oficinas de Madrid, Sevilla y Valencia. De ellos 160 son abogados, 31 socios y el resto personal de apoyo.
Por su parte, la oficina de Barcelona cuenta con 59 profesionales, de los que 35 son abogados, 10 socios y el resto personal de apoyo. Jurídicamente son estructuras separadas. La firma tiene todas las prácticas tradicionales de la abogacía de los negocios.
Olleros destaca de forma especial el área de cultura, junto con la de privacidad y ciberseguridad con Vicente Moret y su equipo, como elementos innovadores, otra de las apuestas de Andersen en España junto con el asesoramiento a plataformas digitales. “Hace poco también creamos un área de consumo porque el mercado lo demandaba”.
El despacho está organizado por dos conceptos, “conocimiento de industrias y sectores, donde hemos configurado equipos transversales de las prácticas jurídicas tradicionales, y, por otro lado, las ‘services line’ a nivel europeo, áreas transversales entre países, como pudiera ser el área fiscal”.
Cuatro años de la integración
Olleros recuerda que la integración de Olleros Abogados se hizo porque “Andersen estaba en crecimiento, cuestión que se ha constatado en estos cuatro años” y “pensábamos que el crecimiento en el mercado nacional iba a ser importante. El tránsito de Olleros a Andersen también nos dio más solidez internacional a nuestra actividad. Creo que hemos crecido de forma notable”.
A nivel de datos, así lo revelan, los 11,5 millones de euros del 2016 de facturación cerraron ese ejercicio hasta los 25 millones de euros del pasado ejercicio, lo que supuso un crecimiento del 14% respecto al 2018, contando también la oficina de Barcelona. “Las previsiones para este 2020 está en mantenernos en esa cifra de negocio del pasado año”, aclara.
Olleros reconoce que ha sido un año extraño y que pese a la pandemia del coronavirus “hemos tenido bastante trabajo, sin necesidad de hacer recortes en la firma de profesionales”. En su caso reconoce que se confinó desde marzo y que ha teletrabajado muchas horas, como gran parte de sus abogados.
Pese a la situación de la firma, Olleros cree que aún falta mucho por hacer para que Andersen siga creciendo en España. “Este sector es muy competitivo y tiene que seguir creciendo. Cada vez que crece la organización internacional de Andersen más asuntos referidos transnacionales nos llegan aquí a España”.
A partir del 1 de enero empieza otra vida más tranquila para Jaime Olleros, “seguiré con mis responsabilidades internacionales en Andersen y acudiendo a las reuniones europeas y mundiales de la firma. Junto a ello espero dedicar más tiempo a mi familia y a mantener mi presencia en algún Consejo de Administración de alguna empresa en la que estoy presente”.
Todo parece indicar que no va a seguir vinculado a Andersen España, “hay que dejar a los nuevos socios directores a que hagan su trabajo con total libertad. Ya no me voy a implicar para nada en cuestiones que atañen al despacho en nuestro país”.
Sobre estos treinta y cinco años en los que ha puesto en marcha dos firmas jurídicas de relieve, Olleros confiesa a Confilegal que “lo mejor es poder haber trabajado con un grupo de profesionales de primer nivel, tanto a nivel técnico como por su calidad humana. Gracias a ello el trabajo hacia nuestros clientes ha sido excelente desde una mejora continua en nuestra actividad”.
Sucesión controlada
De este relevo generacional en Andersen España, lo que llama la atención es como se ha venido estructurando en los últimos dieciocho meses. “Hay que darse cuenta, en primer lugar, que uno sale de la firma y que hay que asegurar el mantenimiento del negocio. Se trata de transmitir tus ideas sin imponerlas al equipo que te releva”.
Otra cuestión que destaca es que “en esa transición es fundamental trasvasar toda la información posible del despacho que permita gestionar el futuro de la compañía sabiendocuáles son las tendencias preponderantes en esos momentos”.
Al mismo tiempo, “la sucesión hay que hacerla con tiempo y tranquilidad donde laplanificación es clave para que no existan sobresaltos. En este caso la decisión ya la tenía tomada hace tiempo y mi familia me ha apoyado totalmente”.
Echando la vista atrás hay que recordar que Jaime Olleros inició su práctica profesional en 1973 en Arthur Andersen & Co, en Madrid, en los departamentos jurídico, fiscal y de inversiones extranjeras, hasta diciembre de 1981, momento en el que inició una nueva etapa profesional como Secretario General de Textiles y Confecciones Europeas, SA, Grupo Lois.
En aquel Andersen coincidió con Miguel Gordillo, socio director de Garrigues hasta el 2012 y más tarde colaborador importante para Olleros, en los dos despachos que ha liderado “Gordillo nos ha ayudado a mejorar la gestión de la firma y ser más competitivos. Su experiencia ha sido muy intensa podemos aprovecharnos de ella aun en los próximos años”.
Fue en mayo de 1986 cuando dio un paso decisivo y creó en su Valencia natal una firma legal propia. Así surgió Olleros Abogados, del que fue socio director hasta la integración de la firma en Andersen Global en 2017.Una integración rápida pero necesaria según nos comentaba en Confilegal poco después de realizarse.
A lo largo de esta extensa trayectoria, Olleros ha compaginado la gestión de estas firmas legales con su práctica como especialista en derecho mercantil y fiscalidad internacional y cuenta con dilatada experiencia en contratación y sociedades, operaciones de M&A y derecho financiero.
Eso ha hecho que haya participado y dirigido numerosas operaciones a nivel nacional e internacional de revisión, reestructuración y compraventa de compañías, elaboración de dictámenes e informes en materias de su especialización profesional.
Tiene una amplia trayectoria en operaciones desarrolladas en Cuba y, desde 2013, es destacado como ‘Foreign Expert’ en la guía Global de Chambers & Partners por su asesoramiento a clientes nacionales e internacionales en la isla.
Asimismo, el prestigioso directorio británico The Legal 500 lo destacaentre los mejores abogados en el área de Corporate y M&A, práctica en la que también está reconocido por el ranking ‘Best Lawyers’.
En relación al ámbito arbitral, ha intervenido en arbitrajes en España, como árbitro único y como abogado. También estuvo presente en diversos asuntos como mediador y ha acompañado como abogado diversos arbitrajes ante la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Parísy ante la ‘American Arbitration Association’.
Puede ver la entrevista en Confilegal o leerla completa desde aquí.